
Hoy me quedé dormida y le dije al de la Van que se fuera, que yo lo llevaba a Bauti. Abrí la ventana mientras Bau desayunaba. Increible la mañana , un sol suave, una brisa con olor a amanacer, una paz profunda. El silencio y la luz a esa hora son lo mas lindo. Llamé a un remis y cuando terminó de desayunar, dientes limpios , mochi lista y buen humor, salimos para el colegio. El auto me esperó en la puerta, lo acompañé a Bauti a entrar , beso rápido y chau (adelante de todos no lo puedo besuquetear mucho). Volví al remis para que me trajera a casa otra vez. Antes de empezar a volver la ví a ella, la misma mamá con la que me encontré el otro dia. Me había contado que vive mucho mas lejos ahora, que a la mañana la acercan hasta un lugar y de ahi se toma un colectivo hasta la Av. Centenario y desde la Avenida camina las 6 cuadras que faltan para llegar al colegio. La miré y vi sus ojos dormidos como los mios e imaginé eso todas las mañanas. La ví despertandose en invierno y esperando al colectivo con frio. A que hora se despertará? 6am seguramente. Imaginé los dias de lluvia y frio, se tomará un remis? Y si no lo hace?
En eso , antes de cruzar la via, ya casi llegando a casa, vi a otra mamá, mismos ojos hinchados de la primera hora de la mañana, caminando rápido, el hijo con el mismo uniforme que Bau, le faltarian 5 cuadras todavia, iban a llegar tarde. Pensé en los ojos de muchas mamás. En los distintos esfuerzos que a cada una nos toca hacer. En la fuerza de ese amor eterno que son los Bautis. Y entonces llegué a casa, respiré de nuevo el aire puro de la mañana, me llené de orgullo, entré y me hice el jugo mas grande y rico.
Quiero escribirte para pedirte perdon, seguramente no sepas que pasó todo este tiempo, o tal vez si pero no creo que entiendas . Desde tu inociencia serias incapaz de juzgar, te reirias y te esconderias detras de un arbol para jugar conmigo.
Me preocupo por mi espacio, mi tiempo, mi hora. Por el instante en el que hoy , como a veces, me invade una completa sensacion. Me “insoporta” por dentro, quisiera reacomodar o extirpar la ansiedad inestable que no encaja en mi escencia.
La princesa dorada escribe con su pluma rosa, hace pausas, respirando profundo y deja caer algunas lagrimas. Es tan hermosa! Despierta y canta con su dulce voz. Rodeada de flores habla con los arboles en silencio. La naturaleza es su madre, sería incapaz de podar un arbol o lastimar una flor.
Ese amor imaginario, el que soñás, al que mas amás aunque estes enamorada de alguien tangible. A veces creo que “ese” soy yo. Osea uno mismo. Y me mata de amor la impotencia, claro yo nunca podria salir de mi y fabricar lo que imagino, los amores imposibles a veces son adictivos. Cosas que creo ahora,tal vez mañana la cabaña, la madera y la ilusion de saber que falta menos.

